Muchas personas consideran divertido grabar sus propias películas, con una cámara de vídeo y un trípode pueden realizarse unas películas caseras muy excitantes y muy divertidas. Y es que para millones de personas en el mundo el lugar ideal para usar su cámara de video comienza a ser el dormitorio. Se empieza curioseando y haciéndolo para “ver” como quedas tirándote a tu pareja, amante, o ligue de una noche.
El crecimiento de los videos caseros de sexo evidencia una rebelión contra las imágenes poco realistas y las asociaciones desabridas de la pornografía habitual, aún cuando la mayoría de las personas son perfectamente capaces de diferenciar una película como fantasía, de un documental como realidad; pero se sienten incapaces de hacer lo mismo con la pornografía y tienden a interpretar lo que se ve en la pantalla como verdadero, cuando no deja de ser una película con todos los castings, trucos y trampas de cualquier otra y donde creerse lo que allí está pasando es como creer que los elefantes vuelan.
Es por ello, que muchas personas comunes y silvestres ya se sienten hartas del aspecto tradicional de las estrellas pornográficas: grandes músculos, enormes miembros interminablemente erectos o culos que admiten todo tipo de tamaños, formas y colores.
Lo simpático de la pornografía casera, es que tras unas sesiones, ya te olvidas de la cámara, y tienes esta sensación de pequeño actor de cine y se te van ocurriendo diversas “técnicas” sexuales que se había practicado: rol amo-esclavo, la penetración “forzada” que es muy deseada o alguna que otra “perversión inocente” que suele animar una o varias sesiones de sexo.

Y Uds.
¿Les calienta la idea de filmarse teniendo sexo con su pareja y/u ocasional acompañante? y,
¿Compartirían estos videos, por ejemplo colgarlos en la Internet?

UTILISIMO SAUL