Desde que tenemos uso de razón, la música juega un rol indispensable en nuestra existencia. Nuestro oído capta melodías y letras que forman parte de cada experiencia vivida, como una etiqueta sempiterna. Y aún cuando a veces, pensamos que nuestro gusto por cierto tipo de género musical o cantante ha
quedado atrás en los años, basta que volvamos a escucharlos y sentiremos el mismo estremecer en nuestra alma.
¿Será que el hecho de ser gays nos otorga una especial sensibilidad para con las manifestaciones artísticas?

Hablando de música memorable, viejas melodías son reactualizadas por nuevos valores y, ese toque de frescura contemporánea (llámese estilo propio), les otorga otra vez el primer lugar en el ranking de nuestros corazones. El canadiense Michael Bublé es un claro ejemplo de ello con su repertorio musical que va desde el fox trot de los ’50 hasta las nunca venidas a menos baladitas enamoradas. Este multiplatino con cara de niño ya está conquistando los escenarios internacionales con temas como: “It had better be tonight”, “Home”, “Lost” y “Always on my mind”, entre los principales.

Disfruten de uno de sus mejores temas y aprecien por qué las cosas, si se hacen con amor, llevarán en sí la belleza imperecederamente.

UTILÍSIMO JOSÉ